18 de abril de 2019

Handstand



Ya no temo volver a intentarlo;
he de hacerlo mejor esta vez,
encontrar mi centro,
fortalecer el soporte,
caer con ambos pies
y no de espaldas, 
y que el suelo 
no me sorprenda con su dura realidad 
ni, repentino, me deje sin aliento 
mientras los ojos se entumecen de llanto... 
y se oscurecen de fracaso 
y de terror. 
He de lograrlo, 
lo intentaré 
con todas mis fuerzas, 
con la inteligencia, 
con el corazón... 
hasta que caiga la noche. 
¿La parada de manos? 

No. 
Vivir.

17 de abril de 2019

Mi mundo


Algunos mundos deben permanecer cerrados, hasta que llegue quien esté dispuesto a explorarlos y enfrentarlos, con la vida entera, hasta el final. Si viene por un rato, entonces que lo piense bien... por sí mismo y por el mundo...
Pretender explorar sin arriesgarlo todo, es de pusilánimes y curiosos. 

Que se queden cerrados los mundos, pues, para salvaguadarse de perder la cordura, o de arrastrar a los pusilánimes a la cobardía infinta, a la locura... al infierno y el arrepentimiento. 



Que sigan cerrados esos mundos, para que sigan creciendo, en soledad pero libres y desvergonzados. Exhuberantes.
Que los curiosos y los pusilánimes se pierdan, que no se arriesguen, que no se acerquen a donde no tenían intención, que no piensen "por si acaso". 

Ellos ya saben lo que no quieren. Que no se roben el brillo de lo desconocido y oculto.

Porque los mundos que son maltratados despiertan su furia
Vientos azotan
Tormentas anhegan
Terremotos sacuden
y empiezan a destruir porque se sienten destruidos
rota su belleza inocente
hollada por pies firmes
que sólo llegan para tomar lo que quieren
arrebatar dulzura
y devolver amargura...
a veces de modo sutil
otras veces violentamente.


Que los dejen ocultos en la oscuridad, que no siempre es oscura, porque...


"Si miras fijamente el abismo, el abismo te devuelve la mirada"* 

El abismo soy yo, pero también vos. El abismo esta vivo, no lo mires si no vas a llevarlo, no entres si no vas a cuidarlo, no invadas si vas a abandonarlo... y destrozarlo.

No lo saborees si vas a escupirlo


Por favor... dejá de destruirme...

*Nieztche.

1 de abril de 2019

El Otro, con amargura



El otro aparece como de repente. 
El otro es muchos
El otro me hizo creer que yo era algien que importaba
El otro me dio un nombre y me llamó a la existencia
El otro me distinguió de entre otros mortales
El otro me escuchó y me miró
El otro me sacó un rato de las tinieblas y de la soledad
El otro me dio una mirada, una caricia, un respiro
un corazón, me hizo el amor,
despertó impulsos que no sabía que existían
o que quizás dormían
El otro me hizo desear, me hizo anhelar, me hizo esperar
El otro me hizo creer en otras verdades, me hizo querer entender otras perspectivas
El otro me mostró lo que era el placer de estar vivo, de sentirlo
Me dio a entender que estaba pero
no hubo un "nosotros" ni yo lo esperaba
Aceptaba ese tú y yo que no qería ser "nosotros" aunque que lo insinuaba
El otro me enseñó la ternura y la dulzura
El otro me hizo sentir segura y acompañada
El otro me hizo querer ser una mejor persona
El otro me hizo querer dar sin recibir
El otro me hizo descubrir que yo no era una mala persona

pero

El otro se fue
Se alejó
El otro decidió que no quería quedarse
El otro decidió que nos hacíamos mal sin preguntarme
qué carajo me hacía mal.
Sin averiguar qué era lo que a mí me hacía mal.

El otro decidió que nosostros nos hacíamos mal, decidió qué era lo que a mí me hacía mal
El otro pretendió cuidarme, cuando realmente sólo estaba cuidándose
El otro se convenció de que me cuidaba y, cuidándome, me lastimó.
El otro estaba tratando de aprender lo que sentía
El otro estaba tratando de curarse y me hirió en su camino.
El otro no me dejó besarlo ni acariciarlo ni darle la mano más
El otro dio un paso al costado y me hizo sentir responsable con sus propias contradicciones.

El otro me hizo sentir... que yo no valía la pena... igual que todos los demás.

El otro no me dijo, nunca me dijo que todo eso con lo que expresaba mis emociones le hacía mal a sí mismo, el otro pensó por mí, pensó que todo eso "nos" hacía mal.
El otro no supo verme
El otro sólo fue capaz de pensar en un "nosotros" cuando decidió romperlo todo.
El otro lo rompió todo, porque tenía miedo
El otro me hizo creer que yo le daba miedo y que yo había hecho todo mal.
El otro me dijo que era mejor estar solo, sobrevivir solo y no esperar
El otro me dijo que no me necesitaba para ser feliz ni para curar
que yo no lo necesitaba tampoco.
El otro me dijo que me quería pero que ya no podía amarme
Ni quería que yo me acercara demasiado.
El otro me puso un límite y nunca supo ver la verdad
El otro se ubicó en un lugar donde no hay riesgos, donde no lo puedo alcanzar
El otro quiere curarse solo
No pude entender al otro
Ni pudo entenderme el otro
Me convencí de que yo hice todo mal
Me ha hecho daño, me lastimó, me dejó un hueco profundo y se llevó algo de mí.
Me robó la paz, el corazón, la entereza, la certeza, la bondad.
El otro me dejó jodidamente mal, y me miró desde lejos.
El otro me dejó desnuda a la vista de todos, expuesta, avergonzada.
El otro me hizo dudar de mis creencias
El otro me juró que aún está
El otro... me hizo llorar sin fin, en silencio, en soledad
El otro espera que yo vaya pero nunca viene, no pregunta
El otro no me sorprende
El otro no qiere sorprenderme
El otro... no me quiere
o Me quiere pero no me ama.
El otro me hizo sentir que mis emciones pasarían pronto
porque las suyas respecto a mí, asi se fueron.
El otro no midió las consecuencias y yo me las comí.
El otro no pudo correr el riesgo y yo caí y caí y caí...
El otro no se golpeó conmigo porque aún no había soltado su propio dolor
y aferrado a él minimizó el mío.
El otro me vio llorar una vez, quizás dos, pero dijo ya no más
El otro me ve en los pasillos y parece que le da igual
El otro... dice que me quiere pero se desvanece o no aprece y en realidad pienso que le da igual
El otro escribe palabras lindas pero no me las dice ni con un gesto
El otro ya no me dice nada.
El otro no me saluda si yo no lo saludo
El otro me acusa de ser cortada si yo espero ser saludada
El otro me ve y no se acerca

EL otro ya no tiene ningún gesto
El otro no se dio cuenta de que siempre fue su intención seguir sin mí hasta que para mí fue demasiado tarde, porque sentí que yo ya no podía seguir sin el otro.
El otro trató de que me alejara sútilmente
Hizo desaparecer los horizontes, los castillos y las buenas intenciones
El otro me empujó al abismo oscuro
me convenció de saltar porque volaría, pero caí... caí... caí a la profunda oscuridad.
Sola. Completamente sola.


Y ahí, el cadáver del fondo, era yo y no el otro.
Y todo lo que el otro me hizo, siempre fue mi responsabilidad
y mi culpa.
El otro nunca me hizo nada
Siempre todo lo sucedido pasó desde mi mirada, mi perspectiva, mi verdad.
El otro no me hizo nada, sólo vivió a su manera.
El otro siempre hizo lo que quiso...

y eso me devuelve a la idea de que lo que he hecho por el otro estaba mal hecho, porque
el otro nunca me lo pidió
el otro no devuelve
el otro no es como yo.
De que todo lo malo, lo que duele, lo que me ha herido tan profundamente lo he hecho yo sola
Siempre sola.
Entonces, según el otro...



(imagen tomada de Koe no katachi)


Venimos al mundo para comprender que los otros sólo nos muestran que nos lastimamos solos y no tenemos que darnos, porque el que se da a sí mismo, el que se arriesga, pierde, lo pierde todo, Y si alguien gana es la excepción Todos... venimos a perder.
Nadie da sin esperar algo y siempre estamos completamente solos.

Me resisto a esa idea. No ser un fragmento perdido. Quiero hablar, qiero darme a manos llenas y que qien reciba se quede, que no reciba a ver qué pasa sino con la intención de arriesgarse, así como yo me arriesgo, dándome.
Será que es precisamente esa forma de 
pensar, de vivir lo que me viene destrozando desde el fondo. La creencia estéril de que existe alguien dispuesto a arriesgarse por mí aunque sea difícil, aunque esté tan roto como yo.
Ahora sólo quiero alejarme del otro.
Aunque el corazón duela océanos. Aunque siempre voy a sentir que el otro valía la pena.