29 de septiembre de 2019

Ausenciapresencia






Beethoven. Sonata para piano nº 26, 
Op. 81a Les Adieux 2.Abwesenheit Andante espressivo

Hoy pensaba en... el estar o el no estar... 

Si el hecho de estar ausente no genera ningún cambio ¿para qué estar presente? 
Si la ausencia no se siente, si no brilla, 
de qué vale ese 'presente' que sabe a figurar sin figurar nada, 
que da lo mismo si se está y si no se está, 
si no se extraña con la excusa de una libertad que solamente.... 
solamente esconde un 'no me importás, ya no me importás, tu ausencia no me afecta y tu presencia... tu presencia es igual que si soplara un viento, que está pero que a nadie le importa'... 

Sí.
A nadie le importa. 

A menos que levante polvo y se te meta en los ojos y en la nariz y en la boca, que se convierta en molestia, en tempestad, en ruido. 
Si se es ese viento siseante, importa... 
Importa que se vaya, que no moleste más, que esté ausente... 
que sea algo que no está y no molesta, 
algo que nadie quiere invocar ni evocar.... 

Pensaba en eso, en ese momento cuando no se brilla por la ausencia y menos, mucho menos por la presencia.

Que si la presencia molesta... como ese viento... 
No hay que mentir, si lo que queremos es 
que el viento sople en otro sitio, que lo recordemos a veces, 
pero de días lejanos, y quizá más felices.... 
cuando nos era útil y hasta bello, porque cumplía un propósito 
(un propósito, digo como remontar un barrilete o echar a volar los panaderos llenos de deseos silenciosos). 
Que ahora el viento sople lejos y no nos estorbe, 
que no brille la ausencia y menos la presencia de aquello (aquelle?) 
que, con la excusa de la libertad, dejamos atrás. 
Ah... qué importa, digo, si sólo a uno le importa y es -precisamente- al que está ausente pero presente... en otro lugar.
Y si a otro ausente le importara ¿no querría estar también presente en ese lugar donde está prrsente el ausente? 

No sé.... 




Empero, bueno ¿Qué importa? ¿Qué nos importa estar o no estar? 
Quiero decir ¿a quién le importa sino a nosotros mismos? 
Me refiero a... que siempre estaremos presentes para nosostros mismos. 
Podemos pensar en la ausencia de alguien, que nos hace ruido (la ausencia, digo) 
Podemos esperar su presencia o ir a buscarla 
con el cuerpo
con el movimiento... 
evocarla con el pensamiento... 
O podemos dejarla no estar, porque sabemos que no puede 
o no quiere estar. 
O porque no queremos que esté 
O sabemos también que nada de lo que nos mueva hacia esa presencia servirá para 
acabar esa ausencia. 

Bueno ¿Qué importa, insisto? 
Si somos la ausencia de alguien 
pero somos una ausencia silenciosa, quizá olvidada a propósito 
quizá no buscada adrede... 
¿Qué importa, increpo? 
Quiero decir ¿A quién le importa sino a nosotros mismos? 
Me refiero a... que si estamos ausentes para otros 
y permanecemos así (ausentes, me refiero, de ellos) no ya por nosotros mismos 
sino por los otros, que no necesitan ese 'presente'...  nuestro presente me refiero...
(Presente y ausente, en cualqier caso, pienso, son las dos caras de una misma cosa o son una misma cara, dos nombres pero una sola cosa vista desde diferentes ángulos... y capaz hasta tiene otros nombres que no sé).
Digo... ¿A quién le duele... sino... a nosotros mismos? 
A mí mismo. 
A mí. 
Ah... 


A veces es bueno no estar, aunque a uno le duela. 
Para no ser ese viento..., no por los otros 
sino por uno mismo. 
A veces la ausencia la busca uno 
porque se sabe de sí mismo que da lo mismo, que ni estando brillará 
que no estando, no importa demasiado. Que no brilla presente ni ausente.


Ojalá... dejara de hostigarme alguna vez con este tipo de pensamientos.

Foto: Tomada por Figueroa Luis, fotógrafo.